Texto: Pablo Tirado, OSA
Música: Acousticguitar
“Buscar para encontrar, y encontrar para seguir buscando; pues el hombre cuando cree terminar, entonces comienza” (De Trinitate XV, 2, 2, San Agustín).
Hace menos de 1 mes, llegué de nuevo a la plaza del Obradoiro con un grupo de recién exalumnas de nuestro Colegio de Zaragoza y, en recuerdo y homenaje a la experiencia, hoy quiero compartir una de las reflexiones que, cada día, tratábamos personalmente y poníamos en común.
La vida, como peregrinación, es camino de búsqueda, inquietud, viaje interior, amistad, encuentro, pero, abarcando lo previo, es ante todo un proceso.
Nuestra mente no puede caer en el vacío (y si lo hace cae en la búsqueda de sensaciones y no sentido, o bien el nihilismo); por ello, constantemente buscamos objetivos, metas, sueños, proyectos. Pero el camino nos muestra que “gastamos el tiempo” queriendo conquistarlas. Andamos “perdiendo” la vida con metas equivocadas, superficiales, anecdóticas...pero, sobre todo, porque confundimos la meta, objetivo, ilusión, deseo con lo sublime, lo último, lo definitivo.
La perspectiva cristiana (y agustiniana) pone el foco en el PROCESO. Cada día queremos llegar por nuestros medios y, a veces (o siempre), apoyándonos en otros, para llegar al final de la etapa (y lo podemos transferir al día a día con las pequeñas cosas…o grandes). Pero es que, al día siguiente, ocurre lo mismo.
Parece que llegar es lo fundamental y, todos los días, para intentar conseguirlo, andamos cabizbajos aguantando la impotencia, el dolor, sufrimiento que nos impide ver los matices del camino (proceso). Piensa las veces que, por cansancio, dolor, aburrimiento, incapacidad, inseguridad, incertidumbre de cuándo llegar y dónde estar, has perdido los matices del Camino que te rodeaba, las personas que te han podido ayudar…
Así es nuestro día a día, por la obsesión de llegar a nuestras metas, perdemos de vista los matices de la vida cotidiana que están a nuestra mano para saborearlos, contemplarlos, disfrutarlos.
La vida es el proceso…no tiene nunca la meta definitiva…¿quién habría aprovechado más el Camino (Vida)…el que ha conseguido más metas…o el que se ha parado en el camino para contemplarlo y crear vínculos como el Buen Samaritano?