Hola, qué tal, cómo estas.
Hoy, nuestra pequeña píldora de San Agustín está tomada de las Enarraciones sobre el salmo 72, y la hemos titulado: “AQUEL QUE CURA”.
Nos dice San Agustín:
Estate seguro que todas tus enfermedades serán curadas. No tengas miedo.
Puedes decir que tus enfermedades son graves; pero este médico es potente.
No hay enfermedad que el Omnipotente no pueda curar. Deja que te sane y no rechaces sus manos sanadoras. Él sabe lo que está haciendo.
(Enarraciones sobre el salmo 72,32)
Oración
"Lleva alivio con tu medicina a una profunda herida. Mi herida es profunda, pero encuentro refugio en el Omnipotente. Habría desesperado de tal mal, si no hubiera recurrido a un gran doctor".
(Enarraciones sobre el salmo 50,6)