La esencia del fin sin fin
“En la ciudad celestial descansaremos y veremos; veremos y amaremos; amaremos y alabaremos. He aquí la esencia del fin sin fin. Y ¡qué fin más nuestro que arribar al reino que no tendrá fin! (La Ciudad de Dios, XXII, XXX, 5).
Nunca te he visto la cara
tan radiante y tan risueña
como este veinte de julio
cuando vienes, luna llena,
a visitarme en la noche
que, serena, ya se acerca.
El silencio es la antesala
de la alcoba azul y fresca
adornada con guirnaldas
de luceros y de estrellas;
alcoba en la que los sueños
son realidades perfectas.
Me llama la voz de Dios;
espera le dé respuesta.
Nazario Lucas Alonso