Hola, qué tal, cómo estás.
Acabamos de celebrar el bautismo de Jesús. Él se manifiesta humilde y dispuesto a comenzar su tarea del anuncio del Reino de Dios. Y su Padre, Dios, así lo manifiesta al indicarnos que ese es su Hijo amado, que le escuchemos.
Hoy, en nuestro apartado de las “Píldoras de San Agustín”, el santo de Hipona nos invita a que nos hagamos humildes como lo ha sido Jesús.
Agustín nos transmite el sentir de Jesús a través de esta pequeña píldora que la hemos titulado: “TODO EL QUE VIENE A MÍ SE HACE HUMILDE”.
Nos dice Jesús en boca de San Agustín:
“Todo el que viene a mí se hace humilde.
Yo he venido en humildad, he venido para enseñar la humildad, he venido como modelo de humildad. El que viene a mí se une a mí.
Quien viene a mí se hace humilde; el que sea fiel a mi querer, será humilde; una persona tal no hace su voluntad, sino la voluntad de Dios. Por eso no será rechazado”.
(Comentario a Juan 25,16)
Oración
"Señor, tú vives sin preocuparte por ti, sólo te preocupas de nosotros".
(Confesiones 9,3)