Historia y personajes

Escrito el 05/01/2023
Agustinos


P. Ignacio Aramburu, historiador

El P. Ignacio Aramburu Cendoya nació en Bilbao en 1905. Su familia era de ascendencia guipuzcoana y se establecieron en la zona de la parroquia de S. Francisco de Bilbao, en unos años en que la urbe se encontraba en plena expansión. En ese tiempo los agustinos habían vuelto a la villa vizcaína después de la desamortización, construyendo una casa en la zona del ensanche. El joven Ignacio conoció a los agustinos y fue asiduo acólito en la iglesia de la casa de San José. Su vocación religiosa se acentuó con esa cercanía a los religiosos y pidió su ingreso en la Orden agustiniana.

En agosto de 1920 tomó el hábito en el colegio de los PP. Agustinos de Valladolid, comenzando sus estudios. Desde el principio mostró buenas dotes para el estudio, por lo que fue enviado al Colegio Internacional Santa Mónica en Roma, donde se ordenó de sacerdote el año 1928. Concluidos los estudios eclesiásticos se matriculó en la Escuela Paleográfica y Diplomática del Vaticano, obteniendo en 1931 el diploma de archivero. Desde 1931 a 1934 se trasladó a la universidad de Würzburg para ampliar su formación.

Aunque los superiores deseaban que regresara a España para trabajara en la biblioteca de Valladolid, el Prior General le solicitó para que acudiera a Roma, siendo nombrado subsecretario y archivero de la Orden en 1938. En esos años también colaboró en la revista Analecta Augustiniana y se licenció en Historia de la Iglesia en la Universidad Gregoriana. Compaginó sus estudios con los trabajos de catalogación de los registros generales y la confección de ficheros en el archivo de la curia generalicia.

A mediados de 1943 tuvo que volver a España en plena Guerra Mundial, ejerciendo como secretario del asistente general P. Mariano Rodríguez, al mismo tiempo que se dedicaba a ordenar y catalogar la biblioteca de Valladolid. De nuevo consiguió un visado alemán para volver a Roma, enviando desde allí una gran cantidad de libros para la biblioteca vallisoletana. En el capítulo general de 1947 fue elegido secretario general y en el de 1953 procurador general. En 1958 fue uno de los fundadores de la Asociación de Archiveros Eclesiásticos de Roma, siendo ya reconocido como un archivero experto en cuestiones de la Orden.

Al fallecer el prior general en 1958 fue nombrado Vicario General de la Orden y le tocó convocar el capítulo general del año siguiente, que una vez terminado le dejó libre para volver a su vocación de investigador. Reinició sus visitas a los archivos y a publicar trabajos en la revista Archivo Agustiniano, en la que fue nombrado director desde 1962 a 1965. También hizo sus aportaciones en el Diccionario de Historia Eclesiástica de España, la Gran Enciclopedia Rialp y el Dictionnaire de Spititualité. Uno de sus mejores trabajos trató sobre el agustino Fr. Diego de Zúñiga, cuya biografía liberó de leyendas y falsedades que se habían añadido. Una de sus obras más conocidas y prestigiosas fue “Las Primitivas Constituciones de los Agustinos”, que se publicó en Valladolid en 1966, en la editorial Archivo Agustiniano. Murió en Madrid el 6 de mayo de 1968.

El P. Ignacio Arámburu destacó por su trabajo incansable en archivos y bibliotecas. En los años que estuvo cerca de las altas esferas, como en su cargo de secretario general, realizó su labor con honradez, sin buscar intereses personales o de poder. Era una persona recta de palabra y de obra, diríamos un vasco integral, que no conocía las medias tintas, y tenía un noble sentido de la justicia y de la claridad, sin participar de la politiquería de los cargos. 

 Fr. Ricardo Paniagua