Sabías que…

Escrito el 22/12/2023
Agustinos


 

"Agustín a los dieciséis años"

¿Sabías que Agustín, como todos nosotros, también tuvo una adolescencia difícil? Pues te cuento un poco de ella.

Concluidos los estudios de primaria en su pueblo natal, Tagaste, pasa a realizar los de secundaria en un pueblo cercano, Madaura. Al acabar allí, sueña con hacer estudios superiores, pero la economía familiar no da para tanto, por lo que se vuelve a Tagaste con sus padres.

Así, para Agustín, a sus dieciséis años aflora una vida nueva con el despertar de un inesperado e intenso afán de relacionarse más intensamente con sus compañeros y amigos. Se esfuerza por aparecer agradable ante los demás, va descubriendo el goce de amar y sentirse amado.

En su pueblo, sin nada que hacer, el tiempo lo emplea Agustín en hacer gamberradas en compañía de sus amigos. Y eso que, entre ellos, debía ser poco menos que un bendito. De hecho, se avergonzaba de ser menos desvergonzado que ellos, que presumían de sus hazañas malévolas.

A veces, es tal su afán de ser como los demás y quedar bien ante ellos, que inventa cosas que no ha hecho, para ser más popular entre sus amigos y no perder su consideración, su afecto. Y es que Agustín necesita, como el agua para vivir, el tener amigos, compañeros, el afecto de los demás. No puede vivir solo.

En él, a esa edad, y con esos compañeros, el noble deseo de amor en relación con la mujer, no camina por los limpios senderos de una amistad auténtica, sino que se desenvuelve en la mera satisfacción corporal. En plena pubertad, Agustín no es capaz de distinguir el brillo del amor casto de la obscuridad de la impureza.

Al fin, gracias a la ayuda de un rico de su pueblo, de nombre Romaniano, sus padres consiguen los medios económicos que le permiten viajar a Cartago, capital del África romana, para proseguir allí sus estudios.

Pero eso será ya para el próximo día. Corre el año 371.