Orando con San Agustín

Agustinos


El espectáculo del mar

 

“En el espectáculo grandioso del mismo mar, cuando se nos presenta engalanado de diversos colores como otros tantos vestidos, y ya aparece verde con mil matices, ya purpúreo, ya azulado. ¿Con qué placer no se contempla también cuando se embravece, y se origina mayor deleite por recrear al que lo contempla sin azotar ni sacudir al navegante?”. (La Ciudad de Dios, XXII, XXIV).

 No importa que se equivoque

el viento

si tu sonrisa llega a mi pupila.

No importa que la flor se muera

si tu perfume

acaricia mi sentido.

No importa que mi pie

holle la arena rubia

si camina seguro en el silencio

por la vereda

que se asoma

- saeta rasgadora - 

a la montaña.

Sólo importa

que el futuro no se sumerja en la noche,

y que la flor germine

en esplendoroso amanecer.

                        Nazario Lucas Alonso