Todos los santos de la Orden

Agustinos


Todos los santos de la Orden

El día 13 de noviembre, coincidiendo con la fecha del nacimiento de san Agustín, recordamos a los religiosos, religiosas y laicos vinculados a nuestra Orden que gozan ya de la presencia de Dios. Siguieron el programa de las bienaventuranzas y hoy nos estimulan con su ejemplo a una vida de unión con Jesucristo, camino, verdad y vida. Es la foto de familia de quienes han sido nuestros maestros en la fe.

Dios es el Santo y quien hace los santos. Asomarse a la galería de los santos es ponerse en contacto con las obras de arte más preciadas de la historia de la Iglesia. No es que fueran tocados por el Espí­ritu de Dios o se posaran sobre sus cabezas lenguas de fuego. En medio de esa Iglesia que es roca de salvación y piedra de es­cándalo, creyeron en el acontecimiento salvador de la encarnación, amaron la hermosura siempre antigua y siempre nueva de Dios, sirvieron a Jesucristo en la humildad doliente.

La lista de santos y beatos, reconocidos públicamente por la Iglesia pertenecientes a la familia agustiniana es larga. Además de san Agustín y santa Mónica, Rita de Casia, Clara de Montefalco, Nicolás de Tolentino, Tomás de Villanueva, Alonso de Orozco, Juan de Sahagún, Juan Stone, Ezequiel Moreno, hay que contar con un grupo numeroso de beatas y beatos. Tuvieron, ellas y ellos, las fuerzas justas, combatieron a diario el egoísmo para mantener limpio el corazón, se fiaron de Dios sin condiciones.

Es una gracia hacer con ellos el camino de la esperanza hasta la ciudad de Dios. Ahora – como escribe san Agustín“También nosotros seremos ese día séptimo; seremos nosotros mismos cuando hayamos llegado a la plenitud y hayamos sido restaurados por su bendición y su santificación. (…).

Baste decir que la séptima será nuestro sábado, que no tendrá tarde, que concluirá en el día dominical, octavo día y día eterno, consagrado por la resurrección de Cristo y que figura el descanso eterno no solo del espíritu, sino también del cuerpo. Allí descansaremos y veremos; veremos y amaremos: amaremos y alabaremos. He aquí la esencia del fin sin fin. Y ¡qué fin más nuestro que arribar al reino que no tendrá fin!” (La ciudad de Dios 22, 30, 4).

La fiesta de todos los santos de la Orden agustiniana se celebra el día 13 de noviembre por ser la fecha del nacimiento de san Agustín.