Nuestra Señora de Gracia

Agustinos


Nuestra Señora de Gracia

María Madre de gracia es el título más antiguo en el culto mariano de la Orden Agustiniana. El título de Nuestra Señora de Gracia tiene sus orígenes en el saludo que el ángel Gabriel hace a María en Nazaret. “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo” (Lc 1, 28). La maternidad de María es gracia de Dios y es, también, actuación libre de María. Dios cuenta con ella como persona y María responde con un amor y una docilidad insuperables.

Sobre el porqué la Orden de San Agustín venera a la Virgen de Gracia, sabemos que es el título más antiguo en el culto mariano de la Orden. Ya en el Capítulo general de Orvieto (1284) se reza la oración Bendita tú, en honor de la Virgen de Gracia.

Otra noticia, históricamente documentada, es del año 1401 y se refiere a una cofradía con este título establecida en los conventos agustinianos de San Agustín y Nuestra Señora de Gracia en Valencia (España) y Lisboa. A partir del siglo XVI la devoción adquirió gran difusión en toda la Orden; contribuyó a ello que se comenzaran a edificar conventos bajo este título mariano en Italia y América Latina.

 Su primera noticia está vinculada a la Iglesia agustiniana de Lisboa, desde donde se extendió a los conventos de la antigua Provincia de Castilla, de Portugal y a las misiones agustinianas de Asia y América del sur.

En 1806, el Papa Pío VII, a instancias del venerable José Bartolomé Menochio (1741-1823) – Sacrista pontificio y confesor del papa – y del Vicario general, concedió a la Orden de San Agustín facultad para incluir en su liturgia la festividad en honor de la Virgen Nuestra Señora de Gracia.

La Virgen de Gracia fue la primera patrona que tuvo Valencia tras la Reconquista y su devoción data del siglo XIII.  En la parroquia valenciana que tiene como titular a San Agustín se conserva un icono de la Virgen de Gracia pintado sobre una tabla de madera de estilo bizantino de principios del siglo XIV, que alcanzó gran fama en la Valencia medieval. Fue patrona de Valencia hasta que emergió con fuerza la devoción a la Virgen de los Desamparaos a principios del siglo XV. Las advocaciones de la Asunción de la Virgen y la de Gracia son las más antiguas de la ciudad.