Sabías que...

agustinos


 

"El religioso agustino: signo de una continua conversión a Dios"

¿Sabías que la norma definitiva que rige la vida de los religiosos agustinos es el seguimiento de Cristo? Pues sí, ese es el sentido verdadero y genuino de la vida religiosa. Ahora bien, ese fiel seguimiento de Cristo les exige una profunda vida espiritual, que debe ir por el camino de la humildad.

La consagración religiosa del agustino se fortalece por un espíritu de entrega inspirada en el amor, que le invita a participar de la misión de Cristo hasta completar en su carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo a favor de su cuerpo, que es la Iglesia. 

Esto, para los agustinos que tú conoces, les supone cargar con la cruz todos los días, que incluye también todas aquellas exigencias, frecuentemente inesperadas, de la vida comunitaria y del apostolado, que deben abrazar fiel y generosamente.

Siguiendo la tradición de la Iglesia y de la Orden, las comunidades y cada uno de los agustinos tiene que esforzarse en manifestar un espíritu de penitencia y de conversión. De tal modo que sean en el mundo signo de una continua conversión a Dios y testimonio de la vocación universal a la santidad.

Y, sin olvidar, la debida relación que existe entre el espíritu de penitencia y el sacramento de la confesión o reconciliación, en el que se manifiesta claramente que todo procede del amor de Dios por medio de Jesucristo.

(Constituciones 56-58)