Sabías que...

Agustinos


 

"La Castidad por el Reino de los Cielos "

La semana pasada citábamos los tres votos que emiten los religiosos el día de su profesión, y que son: pobreza, castidad y obediencia. Hoy vamos a hablar un poco del voto de castidad.

Los agustinos que tú conoces en el colegio, la parroquia, viven el voto de castidad por el Reino de los Cielos. Y es que, apoyada en la enseñanza del Señor, la Iglesia le ha dado siempre un especial significado a este voto. A través de él manifiestan los religiosos un amor universal, que abarca a todas las personas, y que dura para siempre. Es un testimonio de la admirable unión de Cristo y la Iglesia, que se dará a conocer con plenitud en el mundo futuro.

Así, los religiosos, mediante el voto de castidad, consiguen que sus corazones sean capaces de un profundo amor a Dios. Es la libertad para estar disponibles al servicio de los demás y disponer la voluntad para una entrega completa al servicio de Cristo y de la Iglesia. Un servicio que se hace a través de todas las formas de apostolado y en todas las partes del mundo.

Los religiosos agustinos saben que el voto de castidad es muy frágil. Por eso lo tienen que vivir en fraternidad, unidos a los hermanos de comunidad. Es ese ambiente de verdadero amor fraterno el que les ayuda a preservar el voto de castidad. 

Como dice la Regla de San Agustín: “Guardad mutuamente vuestra pureza; pues Dios, que habita en vosotros, os guardará también de este modo por medio de vosotros mismos”.

 (Constituciones 61-63)