Sabías que...

Agustinos


 

"Pobreza evangélica y comunión de bienes "

La semana pasada hablabamos en este apartado de "Sabías que… " del voto de castidad que emiten los religiosos agustinos. Hoy queremos hablar del voto de pobreza, que nos llevará algunos días.

Seguro que entre tus amigos o familiares habrás oído la frase “estos agustinos mucho hablar de pobreza, pero mira como a ellos no les falta de nada”. Y, a simple vista, tienen razón los que opinan esto. Porque eso es lo que se ve, que no les falta de nada.

Entonces, nos podemos preguntar en qué consiste la pobreza de la que hablan los religiosos agustinos, cuando dicen que han emitido el voto de pobreza. 

San Agustín manda a sus religiosos que no consideren las cosas que tienen o que manejan en su vida de cada día como propias, sino que todas sean consideradas comunes, o sea, de todos. Él quiere que los agustinos hagan realidad en sus comunidades, el ideal de la comunión de bienes que se nos señala tenían los primeros cristianos en el libro de los Hechos de los Apóstoles.

A San Agustín le parece que la comunión de los bienes materiales es el camino necesario para que los religiosos, que viven en fraterna comunidad teniendo una sola alma y un solo corazón hacia Dios, lleguen verdaderamente al amor de Cristo. Lo fundamental es que ningún religioso considere las cosas materiales que utiliza o que tiene la comunidad, como propias, de su propiedad, sino que todo sea de todos los religiosos.

Al hecho de que los religiosos agustinos no se consideren propietarios de cosa alguna, se le une que también tienen que huir de todo lo que huele a soberbia, como la vanagloria, los honores personales, y cosas semejantes. Por eso, para un agustino de nada le sirve no tener cosas en propiedad, si junto a esto no va unida la humildad de mente y de corazón.

(Constituciones 64)