Sabías que...

Agustinos


 

"Buscando conocer y cumplir la voluntad de Dios"

Desde el viernes pasado estamos tratando en este espacio de “Sabías que….” del Voto de obediencia. Una obediencia del religioso agustino a la voluntad de Dios, con un compromiso para toda la vida.

Ahora bien, a Dios no se le ve ni se le oye directamente, pero a los que viven al lado de nosotros, sí. Por eso, la voluntad de Dios que el religioso agustino quiere seguir, la va a conocer de varias maneras, siendo una de ellas a través de sus hermanos de comunidad. 

Y, en la comunidad religiosa, hay un hermano a quien se le nombre para que los religiosos le obedezcan como a un padre, con el debido respeto, para que no se ofenda en él a Dios. ¿Sabes cómo se le llama a este religioso? Prior.

Y ¿cuál es su misión? Mirar solícitamente por el bien de los hermanos, hacer que se cumplan las leyes y, si algo no fuere del todo observado, procurar que se enmiende y corrija. O sea, en el lenguaje coloquial diríamos que es, el que manda.

Pero no es un mandar como el que estamos acostumbrados a ver en la sociedad. Al Prior se le dice que no se sienta feliz por mandar con autoridad, sino por servir con caridad y, sobre todo, considérese hermano y siervo de los siervos de Dios.

Porque también los Superiores obedecen al gobernar, ya que no gobiernan como les da la gana, sino según las normas de la Regla y de las Constituciones y de las determinaciones de los Capítulos, tratando de conocer y de cumplir la voluntad de Dios sobre los hermanos mediante la oración y el diálogo con los propios hermanos.

Así, los religiosos deben estimar el valor de la obediencia religiosa en bien de la comunidad fraterna. Porque la “ordenada armonía en el mandar y en el obedecer de los que conviven” es condición necesaria para que surja la paz doméstica en toda la comunidad.

(Constituciones 75)