Sabías que...

Agustinos


 

"Requisitos de la vida fraterna"

Seguro que os suena haber oído la frase o, a lo mejor, haberla también pronunciado “mientras vivas en esta casa, o mientras formes parte de este grupo, tendrás que seguir las normas que hay en él”.

 

Efectivamente, tanto en las películas de cine, en las series de televisión, como en nuestra propia vida personal o grupal, hemos dicho, o nos han dicho, estas frases de una forma más o menos clara y contundente.

En la vida común de los agustinos que tú conoces, también tienen requisitos que cumplir mientras vivan juntos en la misma casa. El objetivo, llevar una buena vida fraterna. Os puedo citar cuatro requisitos fundamentales para que esto sea así.  

El primero, la asistencia en los horarios fijados por la comunidad, a las comidas del día. Esto es necesario, no solo para el buen orden de la casa, sino porque brinda la ocasión de expresar el genuino sentido de la fraternidad, que es comer juntos.

El segundo requisito consiste en que los hermanos de la comunidad, tengan un tiempo de recreación juntos en la sala común. Puede ser la sobremesa tomando el café o alguna hierba milagrosa, ver la TV, leer el periódico y, de paso, comentarlo, etc. Haciendo esto se consolidan los vínculos de la comunidad mediante el trato familiar y gozoso.

El tercer requisito que, a lo mejor os parece extraño en estos tiempos, es el silencio. No hay duda que es muy necesario para tener una vida común en armonía y pacífica. Con el silencio se fomentan y cuidan las condiciones adecuadas para que, el que lo desee, haga oración, estudie y, sobre todo, reine la tranquilidad en la casa y en los hermanos.   

Y, por último, el cuarto requisito es que los religiosos guarden la necesaria prudencia, a la hora de admitir a personas ajenas a los lugares reservados para los hermanos de la comunidad, de manera que así se preserve la vida del grupo y de cada religioso. Es lo que llamamos el respeto a la intimidad.

Pues, hasta aquí, los requisitos para que los religiosos lleven una buena vida fraterna en la misma casa. Ahora te invito a que mires si estos cuatro requisitos se parecen a los que tú vives y quieres que se vivan en tu hogar, en tu familia.

 (Constituciones 114-117)