Día de los Trabajadores, las Madres y San José Obrero

Publicado el 01/05/2022
Agustinos


 “Un día para celebrar muchas cosas, todas ellas en paz, justicia y amor"

Hay días, a lo largo del año, que pasan sin ton ni son, totalmente inadvertidos. Otros, sin embargo, acumulan recuerdos, vivencias, afectos y deseos. Todo un abanico de aspectos y dimensiones de la vida para celebrar, tanto de las personas como de las familias y los pueblos. El día 1 de mayo es una de estas fechas importantes del año donde se mezcla el amor, la economía, lo social, lo religioso. 

Día Internacional de los trabajadores

Los orígenes de este día se remontan al año 1886, en Estados Unidos. En esa época los trabajadores iniciaron una huelga el 1 de mayo para reducir la jornada laboral a 8 horas, pues se trabajaba 12 horas o más. Tras varios días de huelga, y algunos trabajadores muertos, se logró lo que se solicitaba.

Se conmemora en el mundo el movimiento obrero y la fuerza laboral, como movimiento reivindicativo de diferentes causas relacionadas con el trabajo. A lo largo del siglo pasado y de este, los trabajadores han logrado derechos y beneficios que han sido reconocidos por la legislación en materia laboral y que están contemplados en contratos y convenios colectivos de trabajo.

Día de la madre

El origen de esta celebración se encuentra en Egipto, donde la Diosa Isis, conocida como la "Gran Madre" era objeto de culto y homenaje. En la antigua Grecia era la Diosa Rea, madre de los Dioses del Olimpo, y en el Imperio Romano se rendía culto a la Diosa Cibeles, la Diosa Madre.

En Europa, la Iglesia Católica transformó esas celebraciones en honor de las diosas madres y lo trasladó a la Virgen María, madre de Jesús de Nazaret. El 8 de diciembre de 1954, el Papa Pío IX declaró que en esta fecha se celebrara el Día de la Madre, en honor a la Inmaculada Concepción.  En el año 1965 el Día de la Madre se traslada al primer domingo de mayo.

Ya no se celebra a la Virgen María, sino que se rinde homenaje a todas las madres ya sean bilógicas o adoptivas.  A esas mujeres que no solo satisfacen las necesidades materiales de sus hijos, sino también las afectivas, emocionales, espirituales.

Día de San José obrero

El día 1 de mayo del año 1955, el Papa Pío XII, instituye la fiesta de San José Obrero para que convertirlo en el titular del Día Internacional de los Trabajadores. Y es que San José es uno más del pueblo, un trabajador que se le conoce como “el artesano, o el carpintero” y a Jesús como “el hijo del artesano o del carpintero”.

Esto nos da a entender que, como cualquier trabajador de su tiempo, tendría las mismas carencias y estrecheces económicas en el hogar, el cansancio por el esfuerzo realizado, la angustia cuando fue emigrante en un momento de su vida familiar.

Por eso la Iglesia quiere que el Día Internacional de los Trabajadores sea una fiesta para poner de relieve la dignidad del trabajo -don de Dios- y del trabajador -imagen de Dios-, los derechos a una vivienda digna, a formar familia, al salario justo para alimentarla y a la asistencia social para atenderla, al ocio y a practicar la religión que su conciencia le dicte, etc.