Día del Domingo de Resurreción

Escrito el 31/03/2024
Agustinos


"Jesús ha vencido a la muerte, ha resucitado"

El Domingo de Resurrección o también llamado Domingo de Pascua, es la fiesta más importante para todos los católicos. Con la Resurrección de Jesús, adquiere sentido la fe cristiana, así como la esperanza y el amor. Dicho domingo señala el final de la Semana Santa.

En las parroquias y templos se organizan numerosas liturgias, en las que se enciende el Cirio Pascual, que simboliza la luz de Jesús Resucitado. El Cirio estará encendido, a partir de este día, en todas las ceremonias hasta el día de la Ascensión del Señor a los cielos.

En algunos lugares, muy de mañana, se lleva a cabo una procesión que se llama “del encuentro”. En ésta, un grupo de personas llevan la imagen de la Virgen y se encuentran con otro grupo de personas que llevan la imagen de Jesús resucitado, como símbolo de la alegría de ver vivo al Señor.

Para los cristianos, la Resurrección de Jesús es la confirmación, tanto del origen santo como de la naturaleza divina de Jesús. Constituye la fiesta central de la vivencia cristiana de la fe, siendo motivo de alegría y esperanza entre sus fieles. Se celebra que Jesús le ganó a la muerte y, de esta manera, abrió las puertas del Cielo.

Los cristianos son conscientes de que la Resurrección de Jesús es un acontecimiento que no se puede probar, pues es un hecho de fe, que tiene que ver con la transcendencia. Ahora bien, hay acontecimientos narrados en la Biblia que son como pistas o luces que ayudan a la hora de creer.

Así, nos encontramos el sepulcro vacío, las apariciones de Jesús a los apóstoles y primeros seguidores. Y, como no, el testimonio de tantas personas que, a lo largo de la historia, han tenido la experiencia de encontrarse con Jesús vivo en su corazón. Acontecimiento que ha cambiado por completo su vida, como les ocurrió a los apóstoles y discípulos de Jesús. 

Los cristianos encuentran en la Resurrección de Jesús la fuerza de su esperanza. Para ellos, si Jesús está vivo y presente en la vida de cada uno y de la Iglesia, nada se puede temer. La muerte, que es lo peor que puede pasar, ha sido vencida por Jesús. Es cuestión de permanecer junto a él, de ser sus seguidores, de dejarse moldear por sus valores, vivencias, encuentros de oración con su Padre Dios, de su fidelidad a Él y a la humanidad dando la vida por todos.

La Resurrección, por tanto, es una luz para los hombres y cada cristiano debe irradiar esa misma luz a todos los hombres haciéndolos partícipes de la alegría de la Resurrección por medio de sus palabras, testimonio y trabajo apostólico.

Con el Domingo de Resurrección comienza un Tiempo pascual, en el que recordamos el tiempo que Jesús permaneció con los apóstoles antes de subir a los cielos, durante la fiesta de la Ascensión.