Día de los Santos Inocentes y de las Inocentadas

Publicado el 28/12/2021
Agustinos


 "Dos celebraciones en el mismo día, una religiosa y otra laica"

El día 28 de diciembre celebra la Iglesia Católica el Día de los Santos Inocentes. Una fecha para recordar a los niños que, según cuenta la tradición, fueron asesinados en Belén por mandato del rey Herodes.

Dicho rey, que quería por todos los medios que no naciera aquel que el pueblo judío esperaba como el Mesías, el Salvador, el verdadero rey enviado por Dios, había solicitado a los Magos de Oriente que le indicaran el lugar donde iba a nacer ese Mesías; sin embargo, ellos no lo hicieron.

Al enterarse que, al recién nacido en Belén llamado Jesús, lo señalaban como ese Mesías esperado, decidió matar a todos los niños menores de 2 años que en el momento de su nacimento  se encontraran allí. La tradición cuenta que Jesús salvó la vida porque su padre José escuchó una voz en sueños que le decía que se marchara de allí.

La fiesta de los Santos Inocentes es bastante antigua, porque tanto lo que hay que rezar en ese día, como la fecha concreta para hacerlo, se encuentra ya fijada en el Sacramentario gregoriano, cuya recopilación se hizo a fines del siglo VIII.

Pero en este día también existe una tradición no religiosa, y que consiste en gastarse bromas unos a otros, con el objetivo de engañar a las personas y hacerles ver que han caído en ellas por inocentes, por eso se conocen como Inocentadas. Esta costumbre proviene de la unión que se fue dando entre la tradición del Día de los Santos Inocentes y la Fiesta de los locos, que se celebraba durante la Edad Media entre Navidad y Año nuevo.

Actualmente, durante este día, muchos medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, publican con toda seriedad noticias falsas o exageradas. También los amigos se llaman unos a otros para contarse algún suceso inexistente y, pasado un tiempo, decir la verdad con frases como: "Inocente, Inocente” “Caíste por inocente".

La única intención de estas inocentadas es pasar un buen rato divertido, lo que requiere que la broma sea de buen gusto e inofensivas para la persona que la recibe.