Miércoles de Ceniza. Comienzo de la Cuaresma

Publicado el 02/03/2022
Agustinos


 "Conviértete y cree en el evangelio "

Con la imposición de la ceniza este miércoles 2 de marzo, da comienzo en la Iglesia Católica el tiempo litúrgico de la Cuaresma. Son cuarenta días de preparación para la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, que tendrá lugar, Dios mediante, la noche del sábado al domingo 17 de abril.

La palabra clave que nos va a acompañar desde el día de hoy hasta el día de la Pascua es el de la “conversión”. De hecho, en el rito de la imposición de la ceniza, el sacerdote, a la vez que hace la señal de la cruz en la frente a todas las personas que se acercan a recibirla, dice la frase “conviértete y cree en el evangelio”. Antes era más común decir “Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás”, en alusión a la fragilidad del ser humano que está abocado a la muerte.

Este darse cuenta de que la vida es limitada aquí en la tierra, que un día, cuando menos se espere, cada uno dejará este mundo, es lo que puede mover a las personas a replantearse la forma de vivir que están llevando. Surgen preguntas como, cuál es el objetivo de la vida, qué valores son los que sostienen la existencia, qué es lo que gustaría que dijeran de uno el día de la muerte, cómo quisiera ser recordado por los demás.    

Son cuestiones que llevan, con urgencia, pues la vida es corta, a tener que realizar una revisión a fondo, dentro de uno mismo. Es ponerse a pensar y a sentir todo aquello que nos rodea (naturaleza, personas, cosas, etc.) y ver si con ellas somos felices, nos sentirnos vivos, o más bien somos infelices y nos sentimos muertos en vida.

Si constatamos que no somos todo lo felices que deseamos y tampoco hacemos felices a los demás, quiere decir que hay algo que está fallando y que apremia “convertirse, cambiar de dirección”. Para los cristianos, esto significa acercarse más a Dios, pues solo viviendo en él, con él y para él, se encuentra la felicidad y somos capaces de llegar a la Pascua de Resurrección. Para lograrlo hay que creen más en el Evangelio, en la buena noticia que trae Jesús, y que no es otra que el Reino de Dios.  

Tres cosas nos pueden ayudar en el camino de la conversión en esta Cuaresma: la oración, el ayuno y la abstinencia. Así lo propone la Iglesia a todos los católicos. Orar más (oración), no pensar tanto en uno mismo sino en los demás (ayuno), y dejar (abstenerse) de todo aquello que aleja de Dios, de los demás y de lo profundo del corazón.  Es un buen plan para cuarenta días.

Ánimo, desde hoy lo puedes poner en práctica. Seguro que al final resucitarás con Jesús el día de la Pascua.