Día Internacional del Niño Africano

Publicado el 16/06/2022
Agustinos


 “Promoción y protección de los Derechos de los niños"

El 16 de junio se celebra en el mundo el Día Internacional del Niño Africano, y se hace en recuerdo de aquel otro día 16 de junio de 1976, cuando en Soweto (Sudáfrica), salieron a las calles miles de escolares negros para protestar por la escasa calidad de la educación que recibían y, para exigir, que la enseñanza fuera en su propio idioma.

En aquella ocasión, cientos de niños y jóvenes fueron asesinados y, en las protestas que se hicieron los días posteriores, más de cien personas murieron y más de un millar resultaron heridas. Para honrar la memoria de los asesinados y el valor de todos los que se manifestaron, el Día del Niño Africano se celebra cada 16 de junio desde 1991, cuando la Organización de la Unidad Africana inició la conmemoración por primera vez.

El objetivo de este día es hacer un llamamiento a los gobiernos africanos para que fortalezcan los sistemas de apoyo a las familias y a los pueblos, con el fin de mantener a los niños en un entorno seguro. Y, a los gobiernos de los países ricos, para que aumenten el presupuesto de ayudas a los niños africanos con el fin de conseguir una vida digna, una educación y sanidad de calidad y protegerlos de los conflictos y guerras.

Porque la pobreza generalizada, los conflictos armados, el VIH/SIDA y el cambio climático, así como la violencia en familia, son las causas por las que muchos niños y niñas se van de sus hogares para ir a vivir y trabajar en las calles. Allí están a merced de la violencia y la explotación. Muchos de ellos terminan en situaciones donde no se ve la explotación que sufren, ya que trabajan en casas, granjas, minas, o están en grupos armados en la clandestinidad.

Toda esa situación exige que se fortalezca en las familias, pueblos y ciudades africanas la promoción y la protección de los derechos de los niños.  Los gobiernos necesitan invertir los recursos adecuados en las zonas más desfavorecidas de su país, de tal manera que se reduzcan las diferencias que se dan con otras regiones más ricas y lo mismo entre las diversas clases sociales económicas. Iguales trabajos deben realizar para luchar, entre otros factores, contra la discriminación por razón de sexo, edad o etnia.

En definitiva, los niños y niñas que trabajan y viven en las calles de ciudades y pueblos africanos son solo la cara visible de las violaciones de derechos a gran escala. Es una consecuencia de factores socioeconómicos como la pobreza, la explosión demográfica, la migración rural-urbana, las crisis políticas, así como los problemas interpersonales, y la violencia y rechazo en el hogar.