Día Mundial del Refugiado

Publicado el 20/06/2022
Agustinos


 “Derecho a buscar protección"

El Día Mundial del Refugiado se celebró por primera vez, en el ámbito mundial, el 20 de junio de 2001, en conmemoración del 50º aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Originalmente, esta fecha se conocía como el Día del Refugiado en África, antes de que la Asamblea General de las Naciones Unidas lo designara oficialmente como día internacional en diciembre del año 2000.

La persona refugiada o desplazada es aquella que ha sido obligada a abandonar su hogar para escapar de conflictos armados, persecuciones o todo tipo de violencia. Los motivos más comunes de persecución son por cuestiones políticas, religiosas, sociales, raciales y, hasta sexuales. De no marchar de su lugar de origen pueden, incluso, poner en riesgo sus vidas o la de sus familias.

El objetivo de este día es sacar a la luz pública los derechos, las necesidades y los sueños de las personas refugiadas, y ayudar a movilizar la voluntad política y los recursos necesarios para que dichas personas refugiadas no sólo sobrevivan, sino que tengan una vida digna y próspera.

Esta fecha permite también reconocer la gran capacidad que tienen los refugiados para reconstruir sus vidas, a pesar de las dificultades por las que pasan al llegar a otro país. Dificultades que tienen que ver con las políticas sanitarias, educativas y sociales que tienen las naciones que los acogen.

El tema para este año 2022 del Día Mundial del Refugiado se centra en que todas las personas del mundo tienen derecho a buscar protección, sin importar quiénes sean, de donde provengan, ni cuándo hayan tenido que huir. Por eso el lema es "Quien sea. Donde sea. Cuando sea. Toda persona tiene derecho a buscar protección".

Y qué significa buscar la protección:

  • Derecho a solicitar asilo en otro país cuando en el suyo se violan los derechos humanos.
  • Acceso seguro a través de las fronteras, que deben estar abiertas para los refugiados.
  • No devolución del refugiado al país donde su vida corre peligro.
  • No a la discriminación en las fronteras por raza, religión, género, país de origen.
  • Trato humano digno y respetuoso, como a cualquier otro ser humano. Por ejemplo: mantener a las familias juntas, proteger a las personas de la trata de seres humanos y evitar que haya detenciones arbitrarias.