Día Internacional de la Juventud

Publicado el 12/08/2022
Agustinos


 “Es el futuro de la humanidad"

Hoy celebraos el Día Internacional de la Juventud, una fecha promovida por la ONU desde el año 1999.  

Según los datos que maneja dicha Organización, en el mundo hay unos 1.800 millones de jóvenes en edades comprendidas entre los 10 y 24 años. Esto supone que, actualmente, tenemos la población juvenil más grande de la historia. 

Ahora bien, mucha de esta población juvenil vive en zonas pobres del mundo. En esos lugares faltan los servicios básicos necesarios para una vida digna. Existen conflictos religiosos, políticos y, en muchos casos, armados, actuando ellos como soldados.

En cambio, en otras partes del planeta, aunque no existen estos problemas, los jóvenes tienen dificultades para encontrarle un sentido a la vida, acceder al puesto de trabajo, disponer de una vivienda para poder independizarse.  

En el ámbito de la fe cristiana, también los jóvenes tienen dificultades para recibir la buena noticia del evangelio. Por una parte, sienten a la Iglesia como algo extraño, lejano, sin atracción.  Por otra parte, el ambiente en el que viven no es nada propicio para la vivencia de la fe.  Aunque una cosa si es cierta, que Jesús de Nazaret les llame la atención por sus obras y palabras.

Todos sabemos que la juventud tiene fuerza, energía, proyección de futuro, ilusión, ideales… y esto lo tiene sin pensarlo o meditarlo mucho. Se lo da la naturaleza, lo lleva en los genes. A los que tenemos más edad solo nos queda animarles y ayudarles para que se preparen, en su mente y corazón, para ser ese futuro de la humanidad.

En nuestro caso, la Iglesia tiene que estar atenta y preocuparse para que lo mejor de cada joven salga a la luz pública. Darle los medios para que puedan, ahora ya, con la edad que tienen, ser los protagonistas de su fe, esperanza y amor. Y todo esto en su parroquia, colegio, universidad, con la familia, los amigos y vecinos.

Y, cómo no, en estas vacaciones, allí donde se encuentren, siendo testigos y señal para el mundo de una juventud alegre, optimista, solidaria, orante y celebrativa.