Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas

Publicado el 30/08/2022
Agustinos


"Crimen contra la humanidad"

El 21 de diciembre del año 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas, expresó su preocupación por el aumento de las desapariciones forzadas o involuntarias en diversas regiones del mundo. Así como de los arrestos, las detenciones y los secuestros cuando son parte de las desapariciones forzadas o equivalen a ellas.

Por eso, a partir del 2011, se celebra el 30 de agosto de cada año, el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.

Según el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, desaparición forzada es cuando:

"se arreste, detenga o traslade contra su voluntad a las personas, o que estas resulten privadas de su libertad de alguna otra forma por agentes gubernamentales de cualquier sector o nivel, por grupos organizados o por particulares que actúan en nombre del Gobierno o con su apoyo directo o indirecto, su autorización o su asentimiento, y que luego se niegan a revelar la suerte o el paradero de esas personas o a reconocer que están privadas de la libertad, sustrayéndolas así a la protección de la ley".

El objetivo de la celebración de este día rendir homenaje a los millones de personas desaparecidas en el mundo, bien sea por regímenes tiranos, grupos paramilitares u organizaciones terroristas. Es una fecha en la que los Organismos de Derechos Humanos buscan fortalecer la concientización acerca de la preservación de los derechos que el propio Estado debe garantizar.

Asimismo, se busca que los ciudadanos del mundo exijan que este tipo de actuaciones se detengan y se reconozcan los derechos fundamentales que se violan a través de estos actos:

  • El derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica;
  • El derecho a la libertad y seguridad de la persona;
  • El derecho a no ser sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes;
  • El derecho a la vida, en caso de muerte de la persona desaparecida;
  • El derecho a una identidad;
  • El derecho a un juicio imparcial y a las debidas garantías judiciales;
  • El derecho a un recurso efectivo, con reparación e indemnización;
  • El derecho a conocer la verdad sobre las circunstancias de la desaparición.