Día Mundial de la Salud Mental

Publicado el 10/10/2022
Agustinos


"Escuchar y romper el aislamiento"

El 10 de octubre de cada año se celebra, desde el año 1992, el Día Mundial de la Salud Mental. Una conmemoración promovida por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH), con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Sus objetivos son sensibilizar a la sociedad sobre los trastornos mentales, luchar contra la estigmatización que sufren las personas afectadas e impulsar iniciativas que mejoren la atención. Se trata, en definitiva, de trabajar en conjunto para reflexionar acerca de las acciones a poner en práctica para que la salud mental sea una prioridad en el ámbito mundial.

Cada año se establece un tema central para la campaña del Día Mundial de la Salud Mental. Para el año 2022 el lema es el siguiente: "Hacer de la salud mental y el bienestar para todos, una prioridad mundial".  Y, en esta ocasión, se centra en la prevención del suicidio.

El suicidio es un problema de salud global que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente provoca la muerte de 800.000 personas en todo el mundo, una cada 40 segundos. Siendo, en la edad de 15 a 29 años, la segunda causa de mortalidad.

Por eso, en este tema de los trastornos mentales, el diagnóstico de la enfermedad en edades tempranas es fundamental, de tal manera que las personas que los padecen puedan sobrellevar su enfermedad o curarse definitivamente.

Cuando uno no se siente bien emocionalmente, y no puede salir por sus propios medios de la situación en que se encuentra, debe acudir al psicólogo o al psiquiatra. Esto tiene que convertirse en algo tan normal, como lo es acudir al oculista, al dentista o, a cualquier otro médico, cuando se siente una dolencia física.

Para la OMS, las cuatro actuaciones esenciales para prevenir el suicidio son:

  • Restringir el acceso a los medios para el suicidio.
  • Alentar a los medios de comunicación para que presenten relatos esperanzadores y a no utilizar lenguaje sensacionalista cuando informan sobre el suicidio.
  • Promover programas orientados a que los jóvenes en las escuelas adquieran aptitudes para enfrentarse a la vida.
  • Identificar el riesgo de suicidio lo antes posible para ofertar apoyo oportuno.

Entre las ayudas aue necesitan se encuentran, que puedan expresar sus emociones, que se sientan escuchadas y que rompan con el aislamiento. Una escucha atenta sin emitir juicios o quitar importancia al sufrimiento por el que están pasando.