Día de Nochevieja

Publicado el 31/12/2022
Agustinos


 "Fe, esperanza y amor"

La celebración de Nochevieja es tradición en casi todo el mundo, y se realiza de acuerdo a las costumbres de cada país. En dicha celebración se despide el año viejo y se desea lo mejor para el año que inicia.

Algunos estudiosos dicen que la primera celebración de fin de año tuvo lugar en Mesopotamia, en el año 2000 antes de Cristo, entre los meses de marzo y abril, significando el comienzo de las nuevas cosechas.

Posteriormente, en el 46 antes de Cristo, el emperador Julio César impuso que el día 1 de enero fuera la fecha para celebrar la entrada del nuevo año, debido a que los ciclos de la luna no eran constantes, ocasionando desfases en las estaciones según el calendario mesopotámico.

Es común celebrar la Nochevieja con cenas, fiestas y reuniones con la familia, amigos, o en grupo en celebraciones organizadas en lugares públicos. Este año, una vez pasado lo más fuerte de la pandemia del covid-19, se ha vuelto a los encuentros en grupos.   

Existen rituales, creencias y supersticiones muy populares alrededor del mundo para despedir la Nochevieja y recibir el nuevo año con prosperidad. Pues no hay nada mejor que recibir un nuevo año con la mejor disposición, ilusión y esperanza, en aspectos esenciales como la salud, el trabajo, la familia, el amor, la paz, así como proyectos por realizar.

Entre las costumbres que tenemos en España se encuentran:

  • Brindar con una copa de champán o licor al sonar las 12 campanadas, para que se cumplan los deseos que cada uno tiene para el año que comienza.
  • Comer doce uvas, una por cada segundo antes de que finalice el año, para que haya abundancia. La costumbre de comer doce uvas con las campanadas que dan paso al año nuevo, nació en 1909. En ese año hubo un excedente de producción de uvas, que dio lugar a esta original tradición en España y en varias partes del mundo.

La Nochevieja es una ocasión especial para disfrutar en familia y con seres queridos, así como para reflexionar sobre todo lo vivido y aprendido durante el año, y pensar en los objetivos y metas para el nuevo año que comienza, dándole la bienvenida.

Es un buen momento para dar gracias a Dios y los demás sobre todo lo bueno recibido en el año que comienza, pedir perdón por todo lo malo dicho o realizado, y solicitar la ayuda al Señor y a los que nos rodean para afrontar el nuevo año con fe, esperanza y amor.