Día de Año Nuevo

Publicado el 01/01/2023
Agustinos


 "Año nuevo, vida nueva"

En sus inicios, el Año Nuevo se celebraba en el mes de marzo, pero fue el emperador romano, Julio Cesar, quien cambió la fecha al 1 de enero de cada año. El motivo fue que, en la antigua Roma, en el undécimo mes (enero), era cuando los cónsules asumían el nuevo gobierno. Por eso, el mes de enero estaba dedicado al dios Jano, conocido como el “patriarca de las entradas y los nuevos comienzos”.

Hoy en día, la llegada del Año Nuevo, sigue teniendo para nosotros el mismo significado que tenía para los romanos en el año 47 a.C. “un nuevo comienzo de ciclo”. Esta celebración en el mundo occidental se rige por el calendario Gregoriano, siendo el 1 de enero el primer día del año.

En distintas religiones y culturas, se celebra el Año Nuevo en diversos meses del año y con diferentes tradiciones. Sin embargo, el propósito es el mismo: desear bendiciones y prosperidad para el nuevo año que comienza:

La idea de fondo es que, al arrancar un nuevo año se inicia algo nuevo, y se suele expresar en la famosa frase “año nuevo, vida nueva”. Por eso, se emplea este comienzo de año para hacer una serie de propósitos a cumplir a lo largo del mismo. Y esto lo podemos llevar a cabo teniendo en cuenta algunas pautas:

  • Dedicar un tiempo para pensar y reflexionar sobre los cambios que se quiere hacer en la vida personal, familiar, laboral, etc., en cualquiera de sus ámbitos.
  • Elaborar una lista de metas a alcanzar, que sean concretas y realistas. Priorizar cuáles son las más importantes para ti.
  • En cada una de las metas, indicar las acciones o tareas que se deben hacer para alcanzarlas en un período de tiempo determinado. Elaborar una planificación en el tiempo y comprometerse a cumplirla.
  • Y, lo más importante, no desanimarse si no se cumplen los propósitos en el tiempo acordado. Lo que hay que hacer es realizar los ajustes que se consideren necesarios y, si no es posible cumplir la meta, cambiarla, pero seguir siempre con el objetivo.