Día Mundial de la Libertad

Publicado el 23/01/2023
Agustinos


 "La libertad se construye, profundiza y defiende"

El 23 de enero se celebra el Día Mundial de la Libertad, como reconocimiento al Artículo n.1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que dice: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

De esta manera, la libertad es concebida como un derecho fundamental que tienen las personas por el hecho de ser personas, pues nacemos con él. Dicho derecho hace referencia a la capacidad, inherente al ser humano, que tiene para elegir la forma de vivir, pensar y actuar en la sociedad de manera responsable, sin coerciones ni obligaciones.

En otras palabras, es la capacidad que tienen las personas de poder actuar por su propia voluntad, basado en el respeto hacia sí mismo y a los demás. La libertad es un derecho fundamental para la vida humana, tanto en el ámbito personal, social y político. Es desarrollar personas y construir comunidades. Es velar por lo propio y lo ajeno.

La libertad garantiza a los seres humanos vivir a todos bajo el bien común, el respeto a sus derechos humanos, no estar atados a la voluntad de otros de forma esclava y, sobre todo, hacer que cada persona sea responsable de sus actos.

Si leemos bien la Declaración Universal de los Derechos Humano, veremos que la libertad está en el fondo de todos ellos pues, si no hay libertad, no se pueden ejercer dichos derechos. Y esto es así para toda la humanidad.

Así lo expresa la Declaración Universal en el Artículo n. 2 cuando señala; “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Finalmente, hay que indicar que la libertad es un proceso siempre inacabado, y debe entenderse como una interrelación entre autonomía y reciprocidad. El daño a los demás o a los bienes comunes y globales son el límite moral a la libertad individual o privada.

En definitiva, la libertad, es algo que se construye, profundiza y defiende.