Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

Escrito el 17/10/2023
Agustinos


"No dejar a nadie atrás"

El Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza fue proclamado por la Organización de las Naciones Unidas en el año 1992. Ahora bien, la primera vez que se había realizado un acto contra la extrema pobreza fue en París (Francia) en 1987, cuando más de 100.000 personas se reunieron en la Plaza del Trocadero para manifestarse a favor de los Derechos humanos y la libertad, en honor a las víctimas de la pobreza, el hambre y la violencia.

El reto que se plantea el 17 de octubre de cada año, con la celebración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, es lograr el primer Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, y que tiene como meta el “fin de la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo".

El tema de este año 2023 “Trabajo decente y protección social para poner en marcha la dignidad”, quiere mostrar que las personas atrapadas en la pobreza extrema, a menudo trabajan largas y agotadoras horas en condiciones peligrosas y sin regulación; y, a pesar de ello, no pueden obtener ingresos suficientes para mantenerse a sí mismas y a sus familias.

Lo que se necesita es abogar por el acceso universal a un trabajo decente y a la protección social como medio para defender la dignidad humana de todas las personas. El trabajo decente es el medio fundamental para empoderar a las personas, proporcionar salarios justos y condiciones de trabajo seguras.

Del mismo modo, la protección social universal es una necesidad urgente para garantizar la seguridad de los ingresos para todas las personas, priorizando a los miembros más vulnerables de la sociedad.

El Día sirve también para hacer un llamamiento a los líderes políticos y a los responsables de la formulación de políticas para que utilicen la dignidad humana como brújula orientadora en todos los procesos de toma de decisiones, a fin de garantizar el avance de los derechos humanos fundamentales y la justicia social por encima de la búsqueda de beneficios empresariales.

Reducir la pobreza y erradicarla es, por tanto, una obligación de todas las personas, organismos, instituciones, sociedades, países. De ahí la importancia de la dignidad, la solidaridad y la escucha de las personas más desfavorecidas. Erradicación la pobreza obliga a todos a actuar mediante estrategias que garanticen el ejercicio de todos los derechos humanos y aseguren que no se deja a nadie atrás.