Día Mundial del Hambre

Escrito el 28/05/2024
Aggustinos


 “El hambre y la pobreza pueden terminar"

El 28 de mayo se celebra el Día Mundial del Hambre, fecha creada en el año 2011 por The Hunger Project (Proyecto Hambre), con el objetivo de visibilizar la crisis alimentaria mundial.  Con esta campaña se pretende plantear soluciones sostenibles al hambre en el mundo y llegar a declarar "un planeta libre de hambre".

Algunos datos y cifras globales nos señalan que más de 2.400 millones de personas no tienen acceso a una nutrición adecuada. Se estima que el 60% de las personas que sufren de hambre son mujeres y niñas. Alrededor de 736 millones de personas, casi 1 de cada 10 habitantes del planeta, viven con menos de 1,90 dólares al día. Y, más de la mitad de las personas en situación de pobreza extrema (aproximadamente 413 millones), viven en el África subsahariana.

Nos encontramos con que, el sistema alimentario actual no satisface las necesidades de más de un tercio de los ocho mil millones de personas que poblamos el planeta. El no alimentarse adecuadamente produce desnutrición y retrasos en el crecimiento de los niños y niñas, lo que tiene repercusiones negativas en su desarrollo físico, emocional y social.

Por eso, el hambre es algo más que la falta de comida ya que, los que se ven afectados por esta realidad, son seres humanos. De ahí que las acciones caritativas de arriba hacia abajo, impulsadas ​​por la ayuda, no logran crear un cambio duradero en la vida de los hambrientos de este mundo.

Es fundamental que los gobiernos del mundo actúen de forma unida. Que den a las personas y los pueblos las herramientas y los recursos necesarios para que se hagan efectivos los derechos humanos fundamentales consagrados en las leyes. Entre estos tenemos el acceso a la alimentación, salud, justicia social, educación y viviendas dignas. Todos ellos son necesarios para erradicar el hambre y la pobreza en el mundo.

Según The Hunger Project, hay cinco principios para acabar con el hambre:

  1. Cambiar la creencia de que el hambre y la pobreza siempre serán parte de la vida, a la creencia de que el hambre y la pobreza pueden terminar y que la comunidad misma es quien tiene el poder para lograrlo.
  2. Tener un buen liderazgo, incluso de los líderes locales tradicionales de los pueblos y las comunidades, para acabar con el hambre y la pobreza.
  3. Imaginar cómo sería el fin del hambre y la pobreza para los miembros de la comunidad.
  4. Alentar a la comunidad a declarar públicamente su compromiso para lograr esta visión.
  5. Tomar medidas concretas para lograr los objetivos.