Construyo catedrales, flipa

Escrito el 23/11/2023


 

Dice San Agustín. “Si pones amor en las cosas, las cosas tendrán sentido. Si las retiras el amor se tornarán vacías” (Sermón, 138).

 

Tres hombres y un trabajo

Ésta es la historia de un viajero que, en plena Edad Media, fue a parar a una ciudad de Francia. El caminante se admiró de ver la cantidad de canteros, albañiles y carpinteros dedicados a la construcción de un magnífico edificio para la Iglesia. Se acercó a uno de los canteros para interesarse por su trabajo.

— ¿Podría explicarme en qué consiste su trabajo? -le pre­guntó

               El hombre, molesto por la pregunta, le contestó con malos humos:

— Estoy picando estos bloques de piedra con la maza y el cincel, y después los estoy en­samblando tal y como se me ha indicado para hacer un muro. Estoy sudando la gota gorda y además me duele mu­chísimo la espalda, sabe usted... Y para colmo, este trabajo me aburre y me paso el día soñando con el día en que pueda abandonarlo.

               Ante tal respuesta, el viajero prefirió marcharse y charlar con otro cantero.

— ¿Podría explicarme en qué consiste su trabajo? -pregun­tó nuevamente.

               Y el segundo cantero le contestó:

— Pues mire usted: como tengo mujer e hijos necesito un trabajo para ganarme un sueldo. Me levanto pronto cada mañana y vengo a picar la piedra, tal y como se me ordena. Es un trabajo repetitivo, como se puede imaginar, pero gracias a él puedo alimentar a mi familia, que es lo que me importa; estoy contento con tener este trabajo. 

Más animado por esta segunda respuesta, el forastero se acercó a otro trabajador.

— Y usted, ¿qué está haciendo?

               Y el tercer cantero, con los ojos brillantes de emoción y con el dedo índice apuntando hacia el cielo, le contestó:

— Estoy levantando una catedral. ¡Una pre­ciosa catedral! No podría soñar en un trabajo más hermoso al que dedicar mi esfuerzo.

 

COMENTARIO:

Ya veis la importancia que tiene la motivación en el trabajo, damos la vida por aquello que amamos. El caso es tener un gran ideal en la vida. Los tres canteros están haciendo lo mismo, pero lo hacen movidos por diferentes motivos. Si nosotros somos capaces de ilusionamos por lo que hacemos podremos disfrutar pues lo importante es la motivación. El tiempo dedicado al estudio y a la formación es esencial para la vida, pues estamos edificándonos por dentro, estamos creciendo interiormente, aprovechemos pues nuestro tiempo, estudiemos pues con la alegría y el amor de quien construye una catedral.