Navidad es verdadera libertad

Escrito el 18/12/2023


 

 

Érase una vez un país en el que no existía las reglas. Se llamaba "No limits". No había límites y cada no podía hacer en cada momento lo que le apeteciera. Era el país más liberal del mundo, y sus habitantes estaban muy orgulloso de ello. Decían: "Aquí cada uno hace lo que más le apetecía pues nadie es dueño de la vida de los demás y cada uno tiene sus necesidades".

Todo fue bien al principio, hasta que un día enfermó la hija del rey. Éste buscó al médico, pero el médico había decidido no trabajar ese día. El rey quiso exigir que viniera a atenderla diciendo que era su obligación, pero se acordó de que no podía exigir nada a nadie. Su hija murió. Nadie se hizo responsable de su muerte pues todos eran libres de hacer lo que les apetecía.

La tristeza se apoderó del país y sus habitantes, como estaban tristes, no hacían nada, no trabajaban, no salían a comprar (además no había nadie vendiendo)... Poco a poco el país fue sumiéndose en la desesperación y en el caos. Dicen que el último habitante que quedaba dijo antes de morir:

"Quisimos volar muy alto para alcanzar la libertad, pero fuimos esclavos de lo que nos apetecía; olvidamos ser libres".

Jesús, danos la verdadera libertad, que no consiste en hacer lo que nos da la gana, sino en hacer lo que tenemos que hacer, porque nos da la gana. Tú que eres la libertad, hazlos libres.