La paz y la unidad en mi familia

Escrito el 18/01/2024

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Dice San Agustín: Ama la paz, ten la paz, posee la paz

Te proponemos 8 caminos para que vivas en paz en tu familia

 
1. Hablar amablemente.
 
San Juan Bosco decía que "la dulzura en el hablar, en el obrar y en el reprender, lo gana todo y a todos". Es sorprendente cómo un poco de amabilidad ayuda a establecer la armonía en el hogar.
 
2. Sonreír frecuentemente.
 
Madre Teresa decía que "la paz comienza con una sonrisa". La santa nos recuerda esta tarea diaria: "Comienza cada día con una sonrisa, aunque no hayas podido descansar en la noche. Una sonrisa puede cambiar tu suerte y la de aquellas personas que se crucen contigo".
 
3. Reunirse y compartir necesidades.
 
San Juan Pablo II decía que "el amor será fermento de paz, cuando la gente sienta las necesidades de los demás como propias y comparta con ellos lo que posee, empezando por los valores del espíritu".
 
4. Pedir perdón y perdonar rápidamente.
 
San Juan Pablo II dijo "no pierdas el tiempo guardando rencor. Déjalo ir de inmediato y continúa con una relación amorosa. Debemos perdonar siempre recordando que nosotros mismos hemos necesitado el perdón".
El orgullo no tiene cabida en un hogar tranquilo. Por eso debería ser una fórmula amiga la de saber disculparse con facilidad y pedir perdón.
 
 5. Ser pacientes en el amor.
 
Madre Teresa dijo: "Al darle a alguien todo tu amor nunca es seguro de que te amarán de vuelta. No esperes que te amen de vuelta; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo".
Para hacer frente al estrés familiar y al cansancio emocional hay que llenar nuestro día con actos que contengan amor.
 
6. Compartir tiempo de calidad.
 
Una forma de combatir el estrés familiar es "desconectar", cambiar de rutinas y romper esos hábitos en los que a veces caemos donde acaba apareciendo el agobio, el cansancio o los reproches.
 
7. Abrazarse libremente.
 
San Pablo pidió a los cristianos que "saluden a todos los hermanos con un beso santo" (cf. 1 Tesalonicenses 5:26). Abrazarse es un signo de paz, una forma de saludarnos desde el corazón, un recurso que aunque no sepamos qué decir puede decirlo todo.
 
8. Orar diariamente.
 
San Juan Pablo II decía: "Pídele a Dios que traiga paz a tu hogar".
No sólo es importante construir la paz con los demás, sino muy especialmente vivirla en nuestro corazón y también saber pedirla.